Terapia Ocupacional desde los márgenes
Isabel Vidal Sánchez
Isabel Vidal Sánchez

About the author : Terapeuta Ocupacional de "2.a vía Acompañamiento", Sociedad Cooperativa de Iniciativa Social -Zaragoza-(Recursos Comunitarios de la red pública de Salud Mental, sensibilización y promoción de la salud mental); Profesora Asociada en el Grado en Terapia Ocupacional (Universidad de Zaragoza).

La Terapia Ocupacional ante la Huelga feminista del 8 de marzo

Artículos 14 Comments

“Este 8 de marzo

queremos derechos

No flores”

Slogan feminista.

Para el próximo 8 de marzo se ha convocado una huelga mundial feminista, en la que las mujeres seremos las protagonistas y mostraremos al mundo que si nosotras paramos el mundo se para. Se trata de una huelga laboral, de cuidados, de consumo y estudiantil (1).

Pero ¿tiene algo que ver esta Huelga con la Terapia Ocupacional?
Como disciplina socio-sanitaria sabemos que la salud está influida sobre todo por factores ajenos a lo biólogico. Hay evidencia de que los determinantes sociales influyen y condicionan la salud de las personas y comunidades. Hace ya tiempo que los y las salubristas advierten que para determinar la salud “el código postal es más importante que el código genético” y últimamente se están desarrollando interesantes estudios desde la epigenética que se ocupan de cómo las condiciones socio-económicas adversas y el estrés que las acompaña se engarzan a nuestra biología. Uno de los determinantes sociales de la salud es el rol de género, ser mujer provoca desigualdades en salud que son, por definición, injustas y potencialmente evitables (2,3). Ser mujer provoca una vulnerabilidad, debida a diferencias sociales asociadas al rol de género que determina diferentes valores, actitudes y conductas, así como desigualdades en el poder y en el acceso a los recursos y una profunda división sexual del trabajo. Los trabajos menos valorados social y económicamente son realizados por mujeres y éstas cobran menos que los hombres, incluso en los mismos puestos (diferencia salarial de género o brecha salarial) (4,5).

Desde la perspectiva de la interseccionalidad, podemos ver que los ejes de desigualdad en salud no actúan de manera aislada, sino que las causas y dimensiones de la opresión de las mujeres operan de forma múltiple y simultánea. El rol de género no se estudia como una categoría aislada, sino en conjunto con otras categorías como clase social, etnia, territorio y edad. En línea con estos planteamientos, el Feminismo de la diversidad funcional ha desarrollado las teorías de la “Discriminación Múltiple” (6,7).

Las y los terapeutas ocupacionales desarrollamos una parte de nuestra labor acompañando procesos de personas con diversidad funcional. Entre las mujeres hay mayor prevalencia de discapacidad y las mujeres con diversidad funcional están más expuestas a sufrir abusos y violaciones de los derechos humanos, como ejemplo, y sin salir del estado español, podemos nombrar la esterilización forzosa (sin su consentimiento) de personas con diversidad funcional, en su mayoría mujeres, que alcanza alrededor de las 100 al año registradas. En torno a la sexualidad de las personas con diversidad funcional existen muchos mitos y falsas creencias, en el caso de las mujeres se agrava la opresión ante la expresión de su sexualidad y ante orientaciones e identidades sexuales diversas (8,9).

Desde Terapia Ocupacional se trabaja cada día más con “los cuidadores”, pero tenemos la asignatura pendiente de incorporar la perspectiva de género en los estudios e intervenciones en este ámbito. En todo el mundo son en su mayoría mujeres las que sostienen el cuidado y el mantenimiento de la vida, son mujeres las que desempeñan esas ocupaciones, invisibles e infravaloradas, sin las cuales sería inviable participar en las otras ocupaciones a las que se les da socialmente más valor (10).

Con respecto a las violencias machistas, también estamos comenzando a aportar nuestro saber y bagaje profesional en intervenciones de apoyo a las mujeres que sufren la parte más visible y brutal de la violencia estructural contra las mujeres. Sin embargo, debemos ir más allá, como profesionales socio-sanitarias debemos ser conscientes también de las violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas, que vivimos las mujeres sea cual sea nuestra edad y condición y que afectan de manera más profunda a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas y trabajadoras domésticas (1).

En nuestra disciplina trabajamos una mayoría abrumadora de mujeres (90%). Sin embargo, son los terapeutas ocupacionales hombres los que tienen más posibilidades de ocupar puestos de supervisión y de responsabilidad y promocionar en la empresa. También participan como ponentes, docentes, en publicaciones y en puestos influyentes de la Terapia Ocupacional en una proporción mucho mayor al 10% que representan en nuestra profesión. Es una muestra del “techo de cristal”: esa frontera invisible, compleja y multifactorial que hace a las mujeres mucho más duro el camino para ocupar puestos de reconocimiento, responsabilidad y dirección (11).

Así pues, contestando a la pregunta que me hacía al inicio, esta huelga sí tiene que ver con la Terapia Ocupacional.

El 8 M, mi yo terapeuta ocupacional va a la huelga:
• Por sororidad con las demás mujeres, con mis compañeras terapeutas ocupacionales y con las mujeres en especiales condiciones de vulnerabilidad con las que a menudo nos encontramos en nuestra labor profesional.
• Porque las y los terapeutas ocupacionales desarrollamos nuestra labor al lado de la gente, apoyándola en su vida cotidiana, y sabemos lo cruciales que son esas ocupaciones que se dan en el ámbito privado, invisibilizadas y denostadas socialmente.
• Porque conocemos bien la importancia de entornos y contextos en la salud de las personas y debemos implicarnos y posicionarnos para conseguir unas condiciones sociales y políticas que no dejen fuera a la mitad de la población ni impongan roles de género rígidos y dicotómicos que provocan la alienación ocupacional tanto de mujeres como de hombres.

Bibliografía:
1. Manifiesto Huelga Feminista 8 marzo 2018. [consultado el 22 de febrero de 2018]. Disponible en http://hacialahuelgafeminista.org/manifiesto-8m/
2. Wilkinson R, Marmot M. Determinantes Sociales de la Salud. Los hechos probados. OMS 2003.
3. Cofiño R. Determinantes sociales de la salud. 2017. [consultado el 22 de febrero de 2018]. Disponible en https://saludcomunitaria.wordpress.com/category/determinantes-sociales-en-salud/
4. Borrell C, Artazcoz L. Las desigualdades de género en salud: retos para el futuro. Rev Esp Salud Pública 2008; 82: 245-249.
5. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Comisión para reducir las desigualdades sociales en salud en España. Avanzando hacia la equidad. Propuestas de políticas e intervenciones para reducir las desigualdades sociales en salud en España. Madrid 2015.
6. Burman E, Chantler K. Domestic violence and minoritisation: legal and policy barriers facing minoritized women leaving violent relationships. International journal of law and psychiatry 2005; 28(1), 59-74.
7. Arnau MS. Otras voces de mujer: el Feminismo de la diversidad funcional. Asparkia 2005; 16, 12-26.
8. Sanz Victoria S. Reflexiones y aprendizajes en torno a la rehabilitación basada en la comunidad. TOG (A Coruña) [revista en Internet]. 2012 [consultado el 22 de febrero de 2018]; monog. 5:[206-226].Disponible en: http://www.revistatog.com/mono/num5/comunidad.pdf
9. Sánchez Caballero D. Un reclamo para detener las esterilizaciones forzosas de mujeres con discapacidad. 2018. [consultado el 22 de febrero de 2018]. Disponible en https://www.eldiario.es/sociedad/Esterilizacion-forzosa-mujeres-discapacidad_0_737376705.html
10. Borderías C, Carrasco C, Torns T. El trabajo de cuidados: antecedentes históricos y debates actuales. CIP-Ecosocial y La Catarata. 2011
11. Cantero Garlito PA. Émeric Méaulle D. Zango Martín I. Domínguez Vega E. Ocupaciones de mujer(es), ocupaciones de hombre(s): la influencia del sexo sobre la ocupación y sobre la profesión de la Terapia Ocupacional en España. TOG (A Coruña) [revista en Internet]. 2012. [consultado el 22 de febrero de 2018]; monog. 5: [96-124].Disponible en: http://www.revistatog.com/mono/num5/genero.pdf

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14 Comments

  • Nicolas Kein on 27/02/2018

    Me parece que se está mezclando peras con manzanas… una situación es que las mujeres estén en alta vulnerabilidad gracias a dinámicas de violencia y dinámicas machistas y otra situación totalmente distinta es un movimiento político progresista que quiere implementar el feminismo como solución a una infinidad de problemas con violencia pasiva… buscar teorías para fundamentar un discurso personal a nombre de la cara de un profesional y abanderar a todo un gremio sobre algo así, me parece irresponsable.

  • Silvia Sanz Victoria Silvia Sanz Victoria on 27/02/2018

    Isa, una fantástica y pertinente reflexión. Muchas gracias.
    Sin duda, la reflexión de la Terapia Ocupacional desde la mirada critica del feminismo es una inquietud cada vez más apremiante y que está llevando a muchas terapeutas ocupacionales a formarse y atravesar sus miradas por las perspectivas de género. Es una inquietud que veo muchas veces entre las estudiantes.
    Hace un tiempo Esther Domínguez Vega del proyecto INCYDES (https://incydes.org/ ) me comentaba que sentía que era necesario formar un colectivo/ asociación/ movimiento de terapeutas ocupacionales feministas. Quizás este post de Ocupando los Márgenes puede ser un buen punto de partida para ponernos en contacto y ponernos en marcha

    • Author
      Isabel Vidal Sánchez Isabel Vidal on 28/02/2018

      Cómo me alegra leerte! Y saber que otras estáis viendo esa necesidad y que Esther se encuentre entre ellas 😉
      Por suerte, sí, las y los que estudian ahora son más receptivas a incorporar una mirada verdaderamente “holística” y a comprender que lo político es algo que nos atraviesa y determina la salud de las personas que atendemos, la nuestra y también las posibilidades de desarrollo de la profesión. Y entre la gente más joven cada vez son más las que saben que no incorporar esa mirada crítica no quiere decir ser neutral, sino, en la mayoría de los casos, participar y apoyar un sistema social, económico y político que perpetúa la injusticia ocupacional (entre otras) y, por tanto, empeora la salud de las personas y comunidades.
      Realmente está todo (o casi) por hacer y, a juzgar por las reacciones, el tema no nos deja indiferentes y quizá es buen momento para empezar. Creo que el marco de la Terapia Ocupacional Comunitaria, en creciente desarrollo en nuestro país y con más tradición en otros lugares del mundo, es el idóneo para empezar a reflexionar sobre feminismos y perspectiva de género en TO.
      Me alegro de que este post pueda ser un granito de arena para incorporar esto a la actualidad de la profesión y lo bueno de ir más tarde que en otras disciplinas sociales y sanitarias (Medicina, Trabajo Social, Enfermería…) es que podemos aprender mucho de sus experiencias y procesos.
      Seguimos!

      • Esther Domínguez Vega Esther Domínguez Vega on 28/02/2018

        Compañeras, creo que ha llegado el momento. Abramos un espacio que, desde los márgenes, incluya a todas las personas que quieran construir una TO sensible al género, pero también a cualquier circunstancia social, pólitica o cultural que interseccione en la construcción de las identidades de las personas para las que trabajamos. No podría haber una mejor manera de conmemorar el 8 de Marzo. Por cierto, yo también pararé!

  • Higinio Jose Carod on 28/02/2018

    Enhorabuena por el artículo, Isabel.
    No creo que se mezcle ni peras con manzanas ni nada por el estilo.
    Cada persona tendrá su reflexión pero es innegable que hay brechas sociales y una de ellas es la discriminación por género, son datos estadísticos que están hay y que todo el mundo tiene acceso.
    Otra cosa es que se ignoren o no se le de la importancia que tienen.

    En mi opinión no hay una varita mágica, pero si gracias a estos movimientos feministas, la gente empieza a pensar y escuchar, sobre las desigualdades sociales que existen, las cosas pueden mejorar. Y que profesional tiene mejor enfoque para ayudar en este ambito que la TERAPIA OCUPACIONAL??

    Grano a grano se hace el Granero 🙂

    • Author
      Isabel Vidal Sánchez Isabel Vidal on 28/02/2018

      Gracias Higinio!
      A esto me refería, las personas que habéis estudiado TO recientemente conocéis mejor los determinantes sociales de la salud y los ejes desigualdad en salud y tenéis mucha receptividad para incorporar este análisis a nuestra disciplina. Esto me hace ver con optimismo el futuro de nuestra profesión 😉

  • Inda Zango Martín INDA ZANGO on 28/02/2018

    Excelente reflexión Isabel! Gracias compañera 😉

    • Author
      Isabel Vidal Sánchez Isabel Vidal on 28/02/2018

      A ti Inda!
      Eres una de las que has abierto camino en este ámbito.

  • Inda Zango Martín INDA ZANGO MARTÍN on 28/02/2018

    Excelente reflexión Isabel! Gracias compañera;)

  • Alicia Esteban Gálvez on 04/03/2018

    Me ha parecido un artículo muy interesante y necesario. La misma inquietud me surgió hace unos años, y por eso decidí hacer mi trabajo de final de grado sobre este tema (con la ayuda de Silvia Sanz). Quería saber qué relación podría encontrar entre la terapia ocupacional y el feminismo. Como bien habéis explicado, mucha relación. Todas las situaciones que has descrito son injusticias ocupacionales en las que podemos intervenir.

    Me parece muy interesante crear un espacio dónde poder seguir desarrollando una terapia ocupacional con perspectiva de género, contad conmigo!

    • Author
      Isabel Vidal Sánchez Isabel Vidal on 09/03/2018

      Alicia ¡qué alegría leerte! Creo que estábamos muchas en muchos rincones con la misma inquietud.
      Como dice Esther: El momento ha llegado!!

  • David on 07/03/2018

    Reflexionando un poco sobre lo que dices y saliéndome de ese pensamiento instaurado en la sociedad el cual es difícil de cuestionar por la presión social voy a opinar sobre lo escrito.
    Estoy de acuerdo que los factores sociales inciden sobre la salud tanto física como mental pero las estadísticas demuestran que la menor esperanza de vida (1)
    asi como la mayor tasa de suicidios (2) corresponden a los hombres y no a las mujeres.
    Tampoco estoy de acuerdo en que los trabajos menos valoradas están ocupados por mujeres, entiendo que las limpiadoras están mal valoradas, al igual que los barrenderos, mineros, albañiles, poceros, celadores, seguridad… son profesiones ocupadas mayormente por el sexo masculino.
    Lo que no acabo de entender es que existan casos en los que una mujer cobre menos que un hombre y no se denuncie.

    (1)http://www.ine.es/ss/SatelliteL=es_ES&c=INESeccion_C&cid=1259926380048&p=1254735110672&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&param1=PYSDetalle&param3=1259924822888
    (2)http://www.ine.es/jaxi/tabla.do?path=/t15/p417/a2005/l0/&file=05008.px&type=pcaxis

    • Author
      Isabel Vidal Sánchez Isabel Vidal on 09/03/2018

      Me alegra, compañero, que introduzcas los problemas de salud asociados al rol de género masculino. Los roles de género, comportamientos, ocupaciones, expectativas, etc relacionados con éstos no nos limitan y afectan negativamente la salud sólo a las mujeres. Como bien apuntas, el rol de género asignado a los hombres les impone también exigencias y roles difíciles de cumplir que, en la mayoría de las culturas, tienen que ver con ser “fuertes” “duros” “valientes” “poco preocupados por su salud y autocuidado” “garantes del sustento y pilar económico de la familia” “poco conectados con sus emociones” etc etc. Todo esto también afecta a la salud forma negativa y tiene que ver, por ejemplo, con conductas de mayor riesgo para la salud y con una gran presión social para asumir determinados roles, hay numerosos estudios con perspectiva de género que estudian todo esto. Por eso yo escribía en el post que los roles de género rígidos y dicotómicos provocan la alienación ocupacional tanto de mujeres como de hombres.
      Por supuesto que hay empleos realizados mayoritariamente por hombres que son durísimos, peligrosos y poco valorados, los ejes de desigualdad en salud interseccionan y el rol de género no es en absoluto el único. Pero, por seguir los ejemplos que nombras, puedes comparar por ejemplo lo que cobra una limpiadora o una camarera de hotel y lo que cobra un barrendero o puedes ver si se consideran enfermedades laborales las derivadas de la realización de unas u otras profesiones o puedes comprobar que en el ámbito social y sanitario en el que trabajamos las y los terapeutas ocupacionales las tablas salariales son más bajas que en otros sectores menos feminizados. Las mujeres, por el hecho de serlo, tenemos asignado un rol de género que nos hace más vulnerables en cuanto a salud y derechos. Es evidente que la justicia ocupacional será probablemente más posible para mí que para una mujer racializada y/o procedente de un país del sur y/o con diversidad funcional, es decir, yo tengo una posición de “privilegio social” (privilegio ocupacional) con respecto a ella (me guste o no) igual que un terapeuta ocupacional hombre, con la misma experiencia laboral que yo, nacido en el mismo lugar, la tiene respecto a mí.
      Lo de cobrar menos que los hombres, entiendo que te estás refiriendo a Occidente cuando dices que no entiendes lo de que no se denuncie, porque si vamos a otros países… Hay un concepto muy estudiado que es la brecha salarial que incluso en lo que llaman “países ricos” sigue en puntuaciones bastante altas.
      Gracias por reflexionar sobre el post!

      • Daniel Emeric Daniel Emeric on 13/03/2018

        Gracias Isabel, por el oportuno POST y por todo el debate posterior si cabe igual de enriquecedor y aclaratorio.
        Simplemente indicar, al hilo de esta última reflexión un matiz que he observado con preocupación en distintos foros, cuando se hace ver a los hombres que el sistema de género produce también un impacto negativo sobre nosotros. Automáticamente nos apropiamos del rol de víctimas y parece que existe una tendencia a equiparar desigualdades.

        En ese sentido creo que es complejo comparar los perjuicios ocupacionales, sociales y/o de salud que el sistema de género produce en hombres y en mujeres pues afectan a muy distintas áreas y cada uno tendemos a medir su importancia desde nuestra propia escala de valores. Ahí precisamente creo que existe un riesgo de parasitación del discurso feminista que tiende a invisibilizar la desigualdad equiparando a hombres y mujeres como afectados por el sistema en igual grado… por lo que creo imprescindible que los hombres nos trabajemos el hecho de que, por muy afectados que podamos sentirnos por el sistema (ahora que empezamos a verlo), si tenemos que elegir entre nuestros problemas y los de las mujeres, probablemente a ciegas nos quedaríamos con los nuestros.
        Un saludo y muchas gracias de nuevo!
        Dani

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