Terapia Ocupacional a propósito de la #COP25

Terapia Ocupacional a propósito de la #COP25

Hace unos días sentía la necesidad de exponer una opinión a propósito la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP25) que se está desarrollando en Madrid y el escaso impacto que dicho acontecimiento está generando entre los terapeutas ocupacionales. Lo hice a través de un hilo de twitter, limitado por la estructura de la propia red, por lo que me gustaría matizar o desarrollar algunas de las ideas expuestas.

En primer lugar, cabría recordar que España acoge la cumbre de forma circunstancial, como consecuencia de los movimientos sociales de protesta que se vienen produciendo en Chile (país originalmente anfitrión), no siendo pocas las voces que apuntan a que este cambio “express” ha dificultades las movilizaciones que organizaciones climáticas y activistas pretendían llevar a cabo con el objetivo de presionar a los gobiernos de las naciones participantes para asumir compromisos y acciones que atiendan de forma urgente la emergencia climática. “Garantizar la seguridad” (o más bien la comodidad) se ha convertido en el nuevo mantra y estrategia para desarticular movimientos sociales beligerantes y contestatarios; en este sentido, parece oportuno recuperar la acertada reflexión de César Manzanos (1) sobre la necesidad de atender la inseguridad social como germen y base de la inseguridad civil, a la vez que expresamos nuestra solidaridad y apoyo al pueblo chileno en sus reivindicaciones.

Dicho esto, el detonante inicial de la reflexión fue lamentar que las instituciones de terapeutas ocupacionales españolas (Colegios Autonómicos, Consejo de Colegios, Sociedad Científica, Universidades, Asociaciones de toda índole – de estudiantes, autonómicas, nacional – editoriales de revistas, etc.) no hubieran manifestado públicamente una posición al respecto de la problemática medioambiental aprovechando la celebración de la Cumbre. Y digo esto, con plena conciencia de la posición que ocupo en dicho entramado y los medios, más o menos a mi alcance, para tejer algún tipo de iniciativa, pero también desde la plena convicción de que los posicionamientos individuales tienen escaso recorrido y no pueden ser detonantes, si no existe una conciencia colectiva mayor que impregne a toda la institución.

Habría que analizar con profundidad, cuales son los factores que hacen que nuestras organizaciones permanezcan aparentemente “al margen” de los grandes problemas sociales de nuestro tiempo, en contraste con otros colectivos que se manifiestan sin ningún tipo de complejo ante aquello que les interpela. Quizá falta de interés o indiferencia, quizá sentir realmente que esos problemas nos son ajenos, quizá miedo a la reacción del colectivo, quizá demasiado enfoque en nuestros propios problemas y emergencias, quizá falta de una base teórica para justificar el porqué de un posicionamiento o quizá, simplemente, la falta de tiempo, madurez y estructura… en cualquier caso, creo que nadie duda que si esta cumbre se hubiese celebrado en su sede original, no hubiéramos tardado en leer algún tipo de comunicado de los compañeros terapeutas ocupacionales chilenos, desde sus Universidades y Colegios y esto nos tiene que llevar a una necesaria reflexión.

Hecha la crítica y planteado el contexto, de nada serviría quedarnos aquí, si no podemos sumar nada más que sirva para construir sobre los actuales cimientos de la profesión. Es, en esa línea, donde intentaba aportar en el hilo algunas reflexiones para avanzar hacia una Terapia Ocupacional verde o como plantea Salvador Simó (2), una Terapia Ocupacional eco-social.

En primer lugar, reivindicar que la Terapia Ocupacional basa su cuerpo teórico en reconocer a la ocupación como el resultado de la interacción dinámica del ser humano con su entorno y, por tanto, ni ocupación ni seres humanos, pueden ser analizados al margen del contexto en el que de desempeñan. Es, en consecuencia, esencial que los terapeutas ocupacionales presten una mayor atención al medio ambiente como elemento que condicionará de manera innegable las oportunidades de desempeño y participación ocupacional de las personas.

Ya sabemos, por ejemplo, que un número relevante de ocupaciones tradicionales se verán abocadas a la quiebra o desaparición a consecuencia del cambio climático. Esto afectará, por supuesto, a regiones en situación de extrema pobreza, cuyas poblaciones se verán abocadas a una migración forzosa sin precedentes, que generará refugiados climáticos y ocupacionales. Pero también supondrá un impacto sobre nuestros contextos más próximos, donde ya observamos como el incremento de la polución, la temperatura, la radiación solar, las lluvias torrenciales o los incendios, están suponiendo transformaciones en el desempeño de actividades cotidianas que afectan a nuestra movilidad urbana, a nuestro ocio cotidiano, al desempeño de determinados trabajos o a la sostenibilidad de actividades productivas e, incluso, núcleos poblacionales completos.

Todos estos fenómenos, derivados del cambio climático, supondrán por otro lado, distintos grados de impacto sobre la salud de las personas que afectarán, como sabemos, en sus posibilidades de desempeño ocupacional. Es de nuestra elección, posicionarnos en la asistencia de las consecuencias sobre la salud derivadas del clima, desde un enfoque esencialmente paliativo, o realizar un posicionamiento colectivo que contribuya a atender las causas desde una visión de verdadera prevención.

En este sentido, los terapeutas ocupacionales también consideramos que la ocupación humana es el medio y el fin por el cual las personas encuentran significado a su existencia y alcanzan el grado de dominio necesario para atender los requerimientos de su entorno, planteando que la ocupación tiene un potencial transformador de la realidad. Ahora bien, siempre se ha realizado una interpretación teórica “bondadosa” de esa capacidad transformadora, sin ningún tipo de argumento histórico que lo avale, dicho sea de paso; pues, hasta la fecha y en lo que estrictamente se refiere a la relación del ser humano con el medio ambiente, esa capacidad transformadora ha sido sinónimo de progresiva destrucción.

Hoy, nuestra capacidad de análisis y de desarrollo científico, concluye (más allá de toda duda y/o negacionismo) que la actividad humana es la principal causa de transformación climática del planeta y no son pocos los que apuntan que parte de esa transformación tiene un carácter irreversible. Podemos, en consecuencia, dejarnos llevar por un progreso al margen de la bioética o poner la ocupación al servicio del planeta, desde una perspectiva transformadora que defienda su sostenibilidad, el cuidado y la atención de las necesidades de todas las poblaciones (presentes y futuras) en armonía con sus ecosistemas.

Esto implica tomar pequeñas decisiones cotidianas en el desempeño de actividades, guiados por una conciencia ocupacional que considere, no solo nuestro bienestar individual, sino el bienestar del planeta y se me ocurren multitud de ejemplos al respecto. Pero también implica reclamar a nuestras instituciones (Colegios Profesionales, Universidades, Asociaciones, empresas, etc.) que promuevan una pedagogía colectiva al respecto y, sobre todo, que prediquen con el ejemplo en el desarrollo de sus propias actividades. La conciencia ocupacional a ese nivel, no es opcional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Manzanos, C. (Coord.) Políticas sociales para abolir la prisión. Vitoria-Gasteiz: IKUSBIDE; 2011.

(2) Simó, S. Terapia Ocupacional eco-social: hacia una ecología ocupacional. Cad. Ter .Ocup. UFSCar, São Carlos, v. 20, n. 1, p. 7-16, 2012

2 comentarios sobre “Terapia Ocupacional a propósito de la #COP25

  1. Buenas!!
    Interesante crítica hacia el colectivo,siempre andamos con estas los TO, interesante cúmulo de reflexiones sobre que puede originar este posicionamiento,o falta de él,como TO’s. Ahora bien,se me ocurren varias cuestiones que pueden complementar tus ideas,o que al menos vienen a mi cabeza cuando te leo;
    En primer lugar,para poder cambiar esto estaría bien poder reflexionar sobre los por qué de posicionarnos además de los par qué,creo que ayudaría a convertir en positivo todo ese pasado ocupacional que engloba a nuestro rol y que nos acecha siempre en forma de lastres que arrastramos,creo que además podría ayudarnos a modificar nuestras elecciones ocupacionales y orientarlas más al colectivo social y quizás si cabe,sumar a esa identidad ocupacional como colectivo…creo que los para qué los has dejado más que claros,me parece un análisis muy interesante,con argumentos que justificarían los para qué de implicarnos en esa perspectiva social.
    Y esto me lleva a la segunda reflexión,pensando en como nuestros análisis como TO se llevarían a la práctica diaria,se me ocurre que nuestro papel,entre otros, podría ser apoyar y acompañar a la gente para que modifiquen sus hábitos y rutinas hacia aquellas que puedan ser más ecológicas.pues bien,una vez llegado a ese punto pienso en las exigencias de esas ocupaciones y aquí se me enciende una luz en forma de trampa o alerta…es posible que todos podamos asumir o adoptar este tipo de hábitos dentro de un sistema capitalista que te tiene atrapado a otros niveles??es justo trasladar esas responsabilidades de manera unilateral al individuo o a determinados colectivos cuando esto podría llevarse solo a cabo mediante el cambio de sistemas políticos???no es eso una perversión en si misma??no nos abre esto más situaciones de injusticia ocupacional??depende dónde pongamos el foco los TO no poder caer en una revictimización?
    No sé si me explico…no quiero eludir nuestra responsabilidad como colectivo,como bien decías las iniciativas individuales no se sostienen,pienso que las de los colectivos tampoco a un nivel más meso…si esa iniciativa no engloba o responsabiliza a los niveles más macro…vinculados a las políticas,capitalismo, neoliberalismo…etc …
    Me explico o lo intento,quizás como colectivo tendríamos que dirigir nuestras miradas para tener iniciativas que impactases hacia lo macro (me refiero a instituciones, políticas, gobiernos) y utilizando una perspectiva comunitaria que disminuyera el impacto de centrar la responsabilidad en el individuo,y dejando claro que el cambio pasa por la comunidad,pero no es exclusiva ni suficiente la responsabilidad unilateral de conseguir el cambio.
    Y que me he liado, quizás no se entienda nada😅
    En definitiva, gracias por tus reflexiones pues me han hecho reflexionar 😊

  2. Soy Terapista Ocupacional, docente universitaria, vivo en Buenos Aires, Argentina.
    He leído con mucho interés lo expresado en el presente blog por el Terapeuta Ocupacional Daniel Emeric y comparto totalmente su visión sobre la importancia de la Terapia Ocupacional y su relación con el medio ambiente.
    Como se sabe la actividad de las personas afecta y/o modifica el medio ambiente y a su vez, esta afectación del entorno influye de manera significativa en la ocupación de los individuos.
    La alteración del clima global provoca y seguirá provocando sequías, inundaciones, desertificación, escasez de agua, crisis alimentarias, efectos negativos sobre la salud, aumento del nivel de los mares, refugiados ambientales.
    Aún estamos a tiempo de evitar que la temperatura global se eleve por encima de los 1,5 °C, compromiso acordado por 195 países en el Acuerdo de Paris, en el año 2015; el objetivo es reducir al máximo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
    Estoy convencida de que los Terapeutas Ocupacionales podemos ayudar a la mitigación del cambio climático. Tenemos la formación, las herramientas necesarias para hacerlo. Debemos tender a una Terapia Ocupacional Verde que tenga como objetivos un mejor bienestar humano, equidad social y que pueda ayudar a reducir significativamente los riesgos ambientales.
    Debemos comprometernos con la capacitación en nuestras Universidades sobre la Terapia Ocupacional y el cuidado del medio ambiente, con el armado de proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas de nuestra comunidad, etc.
    No podemos esperar más tiempo. La “Tierra”, es nuestra única casa y debemos hacer todo lo necesario para cuidarla ya que no somos sus dueños, y somos responsables de su cuidado para las generaciones futuras.
    Mgter. Liliana Caputo
    Terapista Ocupacional
    Buenos Aires, Argentina

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